Una de las más grandes escritoras inglesas y de la historia de la literatura fue Virginia Woolf. La crítica literaria, en general, reconoce el genio, el talento y la grandeza de las obras de esta mujer que luchó toda su vida por superar sus supuestas limitantes. Fue una renovadora de la novela a la que muchos escritores posteriores le deben el haber escrito desde una perspectiva totalmente fragmentaria y experimental. Si bien sus dos primeras novelas, Noche y día y Fin de Viaje se mueven en terrenos más tradicionales ingleses, muy cercanos a los de Jane Austen, fue a partir de El Cuarto de Jacob donde la autora comenzó su larga lucha por demostrar que la novela era algo completamente diferente a lo logrado en el siglo XIX. Estaba decidida a probar que el arte novelesco anterior era imperfecto pues no reflejaba la totalidad de la vida, aspecto que para ella era determinante y necesario en la literatura. Con La señora Dalloway y Al faro quedaron demostradas sus intenciones narrativas, influidas por Freud, Proust y Joyce (al que consideraba grosero y vulgar); sin embargo, fue con Las Olas cuando el talento de la Woolf floreció y se acercó ligeramente a lo que ella concebía como novela. Por medio de seis monólogos interiores, los personajes nos narran sus vidas desde su nacimiento hasta la muerte; escrito como un largo poema narrativo, la compleja construcción de la novela nos da una visión totalizadora de la vida y lo que conlleva: las alegrías, las desgracias, el amor, el destino, la muerte... Obras posteriores como Los años siguen mostrando el ingenio y el trabajo obsesionado de la autora, pero ninguno como Las Olas, que en su momento fue un parteaguas y conmocionó a la literatura inglesa.
Reconozco que no es fácil acercarse a una escritora como la Woolf. El ritmo de sus libros es lento y siempre dejan la sensación de vacio en el lector. Esto sucede por los recursos literarios y la compleja estructura que nos dicen que la vida es como el agua: se nos escapa de las manos. Es un libro extraordinario, hermosísimo y para valientes. Una vez que lo leemos no volvemos a ser los mismos, ya que nos dice que la existencia no es nada más lo que hacemos, sino lo que pensamos y que también ahí está la literatura. Esto lo decía Virginia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario