miércoles, 18 de julio de 2012

"Siempre el mismo día" de David Nicholls


Siempre el mismo día de David Nicholls


Las historias de amor siempre se están renovando, tanto en el cine como en la literatura. Es el tema por excelencia. Novela rosa y sentimental hay por todos lados, escrita por autores, muchas veces, de dudosa capacidad narrativa. Aspecto por el cual el género se ha denigrado hasta convertirlo en la zona literaria a la cual muchos escritores evitan entrar. ¿Cómo renovar un tema tan escrito y leído? Posiblemente la respuesta sea narrarlo crudamente, a como es la mayoría de las veces. En “Siempre el mismo día”, David Nicholls, tomando de modelo un poco a Dickens, relata la vida (no únicamente la amorosa) de Emma y Dexter. Desde su graduación en la universidad hasta sus años cuarenta, la novela viaja a través de sus aventuras como seres individuales, sus frustraciones ante la vida, el descontento con lo traicionera que puede ser la existencia. Una buena historia debe de conmover y ésta lo logra, quizá por el paso del tiempo, que nos afecta a todos, quizá por esa nostalgia que en determinados momentos nos llega y nos dice que el pasado en el pasado se quedará y que por más que uno lo recuerde no se puede cambiar. Diálogos ágiles, divertidos y honestos dan el marco para la construcción de estos personajes totalmente creíbles. Uno mismo puede ser personaje de la novela, en cierta manera, si se dedica a las letras, por ejemplo.
     Un homenaje a los noventa y a la vida que se queda atrapada en las decadas. El relato se convierte en una novela de formación profunda y enternecedora. Altamente recomendable.

Calificación: 8/10
Lo bueno: Los personajes, la historia y la agilidad narrativa. Novela de formación.
Lo malo: El final recuerda un poco a otras grandes novelas, como Love story. La adaptación cinematográfica se queda inmensamente corta, es lo obvio.

"El filo de tu piel" de José Ignacio Valenzuela









El filo de tu piel de José Ignacio Valenzuela



Con el trabajo de José Ignacio Valenzuela en El filo de tu piel queda demostrado que la vida de un autor puede ser trabajada en la ficción de una forma endemoniadamente entretenida. El asunto es saber cómo hacerlo. Con una pluma segura y conmovedora, el escritor chileno nos da una narración donde el dolor es el protagonista. La pena amorosa, la posible pérdida de la identidad y el amor como una de las dulces muertes son temas que José Ignacio ha explorado de manera profunda, veraz y sumamente entretenida. Gracias a su dominio del melodrama, la novela hace al lector como quiere: lo alegra, lo intriga, lo emociona, lo entristece y, sin lugar a dudas, lo remite a lugares conocidos por todos. Por ejemplo, la desolación después de entregar todo y, según nosotros, quedarnos sin nada.
       Debemos resaltar también su prosa: directa, testaruda, valiente. Lo único que esto ocasiona es un texto con una carga narrativa desbordante, sobre todo al final, cuando la misma historia sucumbe el dolor en una especie de cataclismo. Sin ningún tipo de pudor, el autor describe una parte del mundo gay y no teme relatar sus zonas alegres pero también oscuras y asesinas.

Calificación: 9/10
Lo bueno: La historia y la prosa
Lo malo: Uno quisiera que el libro no se terminara.